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sábado, 29 de mayo de 2010

Día lluvioso.

En días como estos,
es cuando me pregunto,
porque no me estoy mojando,
con tus lágrimas,
con tu sudor,
o con la lluvia.

En días como estos,
es cuando salgo a buscar,
una compañía casi inexistente,
invisible,
inesperada.

En días como estos,
es cuando me pregunto
donde quedo el amanecer,
donde quedaron esos rayos de luz
y esa sonrisa.

Días como estos me recuerdan
algo parecido a la resignación
de un calor que no está.
De un calor,
que tal vez,
no se dar.

domingo, 2 de mayo de 2010

Sos una hermosa persona

Es el calor de tus ojos
El aroma de tus ideas
Y tu ferviente convicción
Lo que me ha cautivado

Es tu sensibilidad
Tu libertad
Que en un remolino
Ferviente de pasión
Me han contagiado

Es la llama
Que veo encenderse
Cuando de tu boca hermosa
Profesás lucha.

No quiero incomodarte
Es que por un instante,
Mis cuerdas se aflojan
Y soy libre.

jueves, 22 de abril de 2010

Caras cansadas, gastadas y golpeadas. No se resignan a la opresión y deciden manifestar su disconformidad. Ha pasado no más de dos siglos desde la revolución industrial y esos monstruos metálicos parecen procrearse e invaden, irrumpen, compiten, y destronan aquella fuerza de trabajo humana tan succionada y menospreciada por los dueños del capital. Por las noches, son el tormento de una pesadilla, y durante el día, son el acoso de la desocupación. Cuanto lamento que los ludditas hayan perdido esa batalla librada tan ingenuamente, como si con la destrucción de la maquinaria, se habría de terminar esa mentalidad capitalista que nos caracteriza.

martes, 20 de abril de 2010

Pilotos

Vistiendo pilotos elegantes se exhiben los nuevos jóvenes a las puertas de un edificio dedicado al comercio exterior. Caras cultas portando jerarquía se debaten polémicas de la labor desempeñada durante el día. Ha terminado su jornada laboral, ha terminado la exposición de lo que marca el rumbo sus días, de sus vidas. Conversaciones facultativas que van desde el posgrado bienintencionado al futuro comercial. Jactancia de una buena posición económica manifiestan sus posturas elocuentes y desprovistas de humildad. Ademanes bien pensados transmiten la seguridad característica de la no preocupación por las temáticas ajenas a su jurisdicción. Ya nada queda más que un paisaje pintado de marionetas danzantes comunes y corrientes. Marionetas que interactúan en un sin fin de hipocresías y risas poco tímidas. Ya nada queda más que una materialidad tangible al más ajeno de los casos. Ya nada queda.

martes, 13 de abril de 2010

Mañanas proletarias


Días iguales transcurren para las familias proletarias del mundo entero, siempre víctimas de un sistema económico que va del auge a la crisis en un círculo vicioso. Los días grises y cansados portan la inevitable sensación de inseguridad e inestabilidad que le son características a la vida económica de sus familias. Ojos con lagañas de mañanas inacabables, mañanas certeras, que nos cuentan la realidad que evitamos pero que está ahí. Mañanas de colectivos repletos, de personajes apurados para llegar a su trabajo. Mañanas de sufrimiento. Mañanas de voluntad, porque de otro modo no se explicaría tal acto de soborno a nuestra conciencia. Mañanas de supervivencia.

Hombres somnolientos van tomando contacto con su identidad, en tanto observan ese despliegue escenográfico que los legitima como trabajadores del mundo. En esas mañanas los cuerpos inexpresivos, sutilmente predispuestos a la sugestión, admiten su realidad, entonces perpetúan su cualidad de oprimidos.

Ellos sólo pueden ofrecer en el mercado una única mercancía, su fuerza de trabajo. Siendo la libertad de comercio el ideal tan profesado por este modelo económico, es inentendible que los trabajadores no puedan dar valor a su mercancía.. Se ven obligados a regalar su mercancía dentro de los términos que le son impuestos. Y así transcurren los días de aquellos que son la fuerza motriz productora de toda la materialidad que nos rodea.

Campesinado.

Transcurría un día como cualquier otro. La misma pocilga, las ratas y el campo. Había que levantarse temprano porque el patrón lo requería y había que ser puntual para que a uno no lo fajaran. Las manos cansadas y entumecidas ya eran costumbre y en nada impedían la continua labor. Unas hojitas de coca harían magia para apalear el cansancio y así poder responder al sr. Capital. Campesinado de tierras infinitas, campesinado del mundo. Hoy veo a mi padre, descendiente de campesinos, tomando un vino en la noche para aplacar ese cansancio de siglos, ese cansancio heredado. Ayer campesino, hoy, un burgués trabajador.

jueves, 8 de abril de 2010

Manifiesto.

Resulta tentador subirse a ese colectivo. Está ahí. De hecho, yo lo hice. Es placentero en tanto uno cree que las cosas se ajustan a esos ideales que uno posee.
Cuando uno se ha subido, inevitablemente debe hacer todo el recorrido; es un colectivo sin paradas para descansar o para pensar. Uno se deja llevar por el panorama que te brinda, por el placer de viajar acompañado; protegido. Protegido porque están todas las respuestas y suprimimos el sentido de la duda. Qué mejor que un leviatán manso a nuestro favor. Pero no es así, y asumo mi error. La ceguera ideológica es un síntoma recurrente en las mentes, y más específicamente, en la mía, y para liberarse de ello es preciso entenderse como ser humano. Siempre es bueno plantearse las dudas y mantener aquellos ideales puros por encima de las corrientes pasajeras.

No deja de ser algo positivo, se los puedo asegurar.

A-diós.

jueves, 25 de marzo de 2010

Una visita

Me encuentro reemplazando temporalmente en el trabajo a una mujer que ha tenido familia. Esta persona asiste en donde me encuentro, junto con su hermana y su pequeño hijo a quien recientemente ha dado a luz. Lo hace para realizar unas labores que tiene pendiente. Decido cebar unos mates. También se encuentra presente una amiga, María. Voy a transcribir un fragmento de la conversación que me revolucionó el cerebro:

(La conversación transcurre entorno a las cualidades del obrero argentino)
Hermana: Lo que pasa es que ABUNDAN, son mayoría.
María: ¿Qué cosa abundan?
Hermana: Cada vez hay más negros, para mí hay que matarlos a todos.
Yo: Perdoname, pero no coincido con vos.
Madre: (refutándome) yo pienso igual, hay que matarlos a todos.
Yo: No coincido.


Me fue imposible decir otra cosa más que “no coincido” ya que si ingresaba en la tarea de explicarles lo irracional de su pensamiento caería inevitablemente en la depreciación de sus personas creando un clima negativo que impediría mi estadía en ese lugar.
Esto se trató de un comentario fugaz, que demostró en gran medida el pensamiento de ciertos sectores de la clase media. . Se encuentran en una especie de burbuja egoísta que les impide cualquier sentimiento de empatía dados sus cortos conocimientos en la materia social y su alto nivel de prejuicios adquiridos. Esto muestra claramente que personajes como Hitler u otros genocidas se encuentran aún entre nosotros, sin que nos percatemos de ello. El horror por la bajeza y la pobreza se manifiestan sin escrúpulos en ésta jovencita (hermana) que no repara en lo grave de sus dichos cual si fuera la supervivencia del más fuerte y habría que eliminar al débil que éste fuerte ha creado. Peor aún, la madre, que con una criatura en brazos, adhiere a la noción de un genocidio para exterminar de una vez por todas a la “negrada”. Odian lo que son, se odian por pertenecer a un país latinoamericano, se odian por ser sudacas, se odian porque realmente son negras y en la represión de su propia bajeza interior escupen y vomitan aquello que no quieren ser.

Madre: (poniéndose al niño en una mochila que se carga frontalmente) Bueno, juancito, me voy.
Yo: Che, viste los bolivianos que llevan al bebe atrás, ¿cómo harán para que no llore?
Madre: Ahhh!, pero los bolivianos le dan vino al chico (sic).




Ya no me atrevo a hacer un nuevo análisis de esto.

viernes, 19 de marzo de 2010

EL JOVEN DERECHA

Fue hace un tiempo. No mucho. Estaba cursando la materia Semiología del CBC. Por aquel entonces no me identificaba con la política y menos aún entendía el proceso por el cual la Argentina estaba pasando. La política se presentaba bajo un manto de complejidad que me impedía comprender a fondo lo que acontecía. Los medios de comunicación formaban mi opinión y todo sin fundamentos racionales. Fue cuando en esa clase de Semiología, y hasta hoy no puedo quitármelo de la cabeza, escuché a un joven decir: “Disculpe profesor, pero yo no soporto el ZURDAJE” la exclamación fue tal que se acentuaba su boca y su expresión tomaba forma siniestra mientras transcurría en las letras “Z” y “J”, parecía largar escupitajos de saliva rancia en la pronunciación de aquello que más odiaba y que no podía ser más que por la imposición de sus padres.

Desde aquel día esa frase rebota en mi inconciente incesantemente. Mientras leo a Osvaldo Bayer, imagino a este jovencito dentro de “la liga patriótica” o “la guardia blanca” militando, matando, y entregando obreros patagónicos para ser fusilados por el ejercito Argentino.

Recuerdo que este joven en la materia “Introducción a la Sociedad y Estado” obtuvo un nueve de nota, y ahora, no puedo más que imaginarlo escribiendo que Rega luchaba contra la subversión y el terrorismo estableciendo el orden social, entonces, imagino, que el profesor le colocó esa nota pensando que el jovencito poseía una ironía digna de premiar.

Es increíble que tan cegado uno puede estar cuando no conoce la historia, cuando tu cabeza ronda en un nihilismo absoluto. Desde aquel entonces no puedo dejar de generar respuestas para aquella situación para la cual me encontraba sin armas pero a la que rechazaba tremendamente.

Me imagino en la actualidad ante una situación así, tal vez, reaccionando violentamente o, por lo contrario, intentando ser diplomático para encontrarle una medida racional a sus dichos.

Me sorprende la capacidad de los profesores para actuar sosegadamente sin perder la calma, parecieran estar entrenados en alguna técnica de meditación que desconozco. La diversidad y la calaña más repugnante de nuestra sociedad queda manifiesta y sin restricciones en nosotros, “la juventud”. Algunos arrastrando la historia desde una perspectiva retrógrada y sin ímpetu de cuestionarse críticamente lo sucedido; otros, apelando a la memoria, al juicio, al buen juicio para devolver la dignidad al pueblo tantas veces manoseado y violado. Y en ese ámbito nos debatimos todos los días los que afirmamos nuestra argentinidad y los que quieren ser… vaya saber que.

lunes, 15 de marzo de 2010

Disidentes

Los abruptos
pueden ser violentos
tozudos
y hasta sectarios
pero los
exabruptos
son siempre
resentidos


Mario Benedetti.

lunes, 8 de marzo de 2010

Mujer, felíz día.



Por lo que significa en toda su generalidad, me propongo dirigirme a ti, mujer, que ocupas todos mis tiempos y mis desvelos. Que me tuviste allí en tus entrañas, y ahora me encuentro aquí despojado, sólo, añorando esos tiempos de latidos monstruosos. Bien nos conocemos, bien te conozco, desde adentro y desde afuera, por más que no haya podido penetrar en esos subterfugios rincones de tu pensamiento, esos sectores dotados de una magnificencia que aún…, no puedo descifrar.
Mujer del día a día, hoy es tu día, y aquí me dispongo un tiempo, entre tantos, para dedicarte.
Dedicándote silencios y palabras, porque sólo las palabras no bastan para explicar lo inexplicable. Me introduzco en una selva de intenciones difíciles de cazar, pero que sabrás entender, no es fácil hacerlo dotado de tan pocas armas. Entonces, a fuerza de ingenio logro mantener el control de los sentidos, pero es de noche en esta selva y, espero no te enojes. Coqueteando con el erotismo y la sensualidad es que reniego para no ofenderte pero me temo que no puedo evitarlo y es por eso que repito: ¡no te enojes!
No te enojes si no se entenderte es que en eso se basa mi entendimiento y en tanto misterio de la vida es que te deseo y te alabo. ¿Que habría de llamativo, entonces, si de ti todo sabría? Por eso es que te imploro con más certeza en este día que continúes así de indescifrable, mujer.

martes, 2 de marzo de 2010

Manos










Manos torpes.
Manos sabias y cansadas.
Manos sin cabeza.
Manos de mil batallas perdidas.

Manos pasionarias.
Manos con arrugas y callos.
Manos acalladas y sumisas.
Manos que han sido sólo manos.

Y que como manos han sido tratadas,
con desverguenza.
Manos que han servido,
para corazones negros.

Manos que han luchado,
y se han ensuciado,
por intereses ajenos.
Manos tristes.

Manos que aman
Pero que en la impotencia,
no pueden acariciar.
Ellas sólo pueden ser acariciadas.

Manos usadas y desgastadas.
Por los tiempos.
Por los vientos.
Por los tercos.

viernes, 26 de febrero de 2010

Tu mirada cómplice

Te vi.
Estabas ahí detrás de mí.
Nos sabíamos.
Me sabías.
Nos vimos.

Una mirada me bastó,
para verte entera.
Eras vos, y me lo niegas.
¿En que juego diabólico te esmeras?,
para hacerme perder los pasos.

Era tu imagen,
era tu cuerpo,
era tu impulso.
Era tu mirada cómplice.

jueves, 25 de febrero de 2010

TE VI



¿Estaría yo ciego? ¿Habrían perdido los profundos ojos del alma su vigor usual? La vi, tan sólo por un instante, como una aparición celestial y ahora su figura se me ha desfigurado de la memoria. La llamo nuevamente, pero es en vano sin embargo, la conocería entre mil. Está lejos de mí, y un intenso deseo la busca vanamente con los íntimos ojos del alma.

Mi alma, encerrada en la misma contradicción, aún se debate. Yo sé que la vi, pero sé también que me olvidé de ella; de modo que este pequeño trozo de recuerdo no puede dejarme gran lenitivo. Mi alma reclama esa imagen con una ansiedad y una violencia tales, como si toda mi felicidad se pusiera en juego. A pesar de esto, nada veo ya; he de extirparme los ojos como pena por haber olvidado tan rápidamente…

Soren Kierkegaard

Discrepo con usted Sr. Kierkegaard, en mi caso, yo la recuerdo perfectamente.

Palabras

Llenan mi vida, la copan de sentidos.
Estoy enardecido por su constante actuar.
¿Podrán algún día parar de actuar sin sentido?.
Más nada puedo hacer yo, un ser despavorido, en una jungla de palabras que dan sentidos.

Me paro a pensar, ¡Pero aún aquí están!, ¿Por donde han salido?.
Es que pensar sin ellas no puedo. ¡Malditas palabras aléjense!, ¿No puedo acaso estar un minuto sin ustedes?.

Ahora toman vida, y hasta les hablo.
En que absurdo he caído, ¡Mírenme soy un guijarro!.

Racionalmente no puedo pensar sin su ayuda.
¡Que compañera más fiel sin duda!.
Oh, palabra, perdona mi tropelía pues ahora comprendo que sin ti ya nada sería.


La calma me sobreviene, entonces decido hablarles:
Oigan palabras, ¿hacemos un pacto?...

El pacto ha surtido efecto, las palabras no cuestionarán mi existencia en tanto su secreto yo no devele.

viernes, 12 de febrero de 2010

Anuncio

Con el se habla de las cosas que él sabe. Las cosas que él no sabe, no tienen importancia. Las cosas que él sabe son las cosas que la radio y el diario sensacionalista le cuentan. El, es mi padre.

martes, 29 de diciembre de 2009

Un encuentro.

El sol, tan recurrente en mi vida diaria, ahora tenía un tinte diferente que cautivaba mi atención, me situaba en otro planeta, de otro sol, de otros cielos. Una bella dama se paseaba ante mi sin disimular su precioso porte y ostentándolo conciente de su poder. Yo desde mi lugar, no podía más que admirar tal situación que destacaba en ese contexto; sus ojos, boca y labios armonizaban en un espacio tiempo fuera del alcance del raciocinio humano, en una temporalidad fuera de la geométrica y la estética. En un momento sus ojos y los míos se cruzaron en una danza de vibraciones, imantados por una fuerza físico-química quedamos unidos en un puente de emociones inexplicable. Al menos, eso yo sentí, y creo haber intuido que ella sintió lo mismo. Su piel tersa de un blanco aterciopelado contrastaba con la rigurosidad del ambiente que, atestado de edificaciones y creaciones de una humanidad en decadencia, impactaba directamente ante su inmaculada anatomía. Me sentía parte de un circo de hombres, ya que todos dedicaban su atención a tal acontecimiento, que mal lo llamo circo, porque este no tenía preparación alguna sino que se daba por total espontaneidad de un cuerpo nacido para ser espectáculo. Decido acercarme a ella, con paso morigerado, con la frente en alto y con la voz que caracteriza mi seguridad. Ella me ve acercársele, la noto predispuesta, entonces la tomo de la mano, puedo sentir irrumpir en mi ser la excitación producto de mi acción impredecible; en ese momento nos miramos y nos decimos con la mirada todo lo que deseábamos, suelto su mano y satisfecho le digo: Gracias

domingo, 13 de diciembre de 2009

Desperté, en un cúmulo de tierra acosado por las hormigas que picaban las hendiduras entre los dedos de mis pies. Las maté, con gran desesperación pero con una gran seguridad. Me lavé las manos y los dedos de los pies que, por cierto, ardían con gran intensidad. Un leve mareo comenzó a alejarme de la realidad y me caí de culo al piso. Me dolía la cabeza y apenas veía lo que a mí alrededor pasaba; una gran concentración de hormigas me estaba llevando a su hormiguero. No podría olvidar esos rostros sádicos y uniformes, eran esas hormigas que uno siempre ve, enfocadas en su trabajo. Estaba paralizado, ellas seguían su curso, arrastrándome lentamente. Debía decidir, pero la parálisis no me permitía reaccionar, una de ellas se acerco hasta la punta de mi nariz. Me miro con su pequeña cabeza y articulando esos colmillos raros que tienen me dijo:
“Es el miedo el que te paraliza, nosotros somos la sociedad, no te preocupes, nos encargaremos de llevarte a un lugar seguro”. La hormiga se dio media vuelta y se fue. Yo, desperté.

martes, 30 de junio de 2009

NO TE SALVES HONDURAS


RECURRO AL POEMA DE MARIO BENEDETTI "NO TE SALVES"



No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

viernes, 26 de junio de 2009

ALGO DE BENEDETTI PARA VOLAR


Tiempo sin tiempo

Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.
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