martes, 13 de abril de 2010

Campesinado.

Transcurría un día como cualquier otro. La misma pocilga, las ratas y el campo. Había que levantarse temprano porque el patrón lo requería y había que ser puntual para que a uno no lo fajaran. Las manos cansadas y entumecidas ya eran costumbre y en nada impedían la continua labor. Unas hojitas de coca harían magia para apalear el cansancio y así poder responder al sr. Capital. Campesinado de tierras infinitas, campesinado del mundo. Hoy veo a mi padre, descendiente de campesinos, tomando un vino en la noche para aplacar ese cansancio de siglos, ese cansancio heredado. Ayer campesino, hoy, un burgués trabajador.

jueves, 8 de abril de 2010

Manifiesto.

Resulta tentador subirse a ese colectivo. Está ahí. De hecho, yo lo hice. Es placentero en tanto uno cree que las cosas se ajustan a esos ideales que uno posee.
Cuando uno se ha subido, inevitablemente debe hacer todo el recorrido; es un colectivo sin paradas para descansar o para pensar. Uno se deja llevar por el panorama que te brinda, por el placer de viajar acompañado; protegido. Protegido porque están todas las respuestas y suprimimos el sentido de la duda. Qué mejor que un leviatán manso a nuestro favor. Pero no es así, y asumo mi error. La ceguera ideológica es un síntoma recurrente en las mentes, y más específicamente, en la mía, y para liberarse de ello es preciso entenderse como ser humano. Siempre es bueno plantearse las dudas y mantener aquellos ideales puros por encima de las corrientes pasajeras.

No deja de ser algo positivo, se los puedo asegurar.

A-diós.

Movimiento Bolivariano en Colombia

Ver siguiente nota junto con video para comprender la situación actual en colombia.

http://juventudsurversiva.blogspot.com/2010/04/colombia-los-estudiantes-piensan-pesar.html

jueves, 1 de abril de 2010

Réplica ampliatoria

Aquí posteo la opinión de una de las participantes en la conversación que se describió en el post: http://intercambiolat.blogspot.com/2010/03/una-visita.html .

Hola acá una de las que estaba en la conversación.
En general se acostumbra a maltratar al obrero. Obrero , es un trabajador manual asalariado. El salario debería permitirle vivir dignamente. Acceder a una casa (actualmente imposible), comida, educación, esparcimiento.
Del otro lado está el que contrata sus servicios. Pone los elementos que le permiten al obrero ejercer las funciones para las que fue contratado.
Y aquí viene el problema. Nunca hay acuerdo ni conformidad respecto a su paga.
En un momento de nuestra historia , los mismos obreros crean los sindicatos. Son sus representantes ¿?????? Ellos deberían velar para que el tan mentado SALARIO MINIMO VITAL Y MOVIL cumpla con lo que significan sus palabras.
Lo más irrisorio es cuando se habla de salario mínimo vital y móvil.
Mínimo y vital , lo que necesitamos para vivir. Móvil para que se adecúe de acuerdo a los incrementos del famoso Costo de Vida ¿?????????
Y en todo lo anterior entra el tema de VALOR y PRECIO.
Su significado es distinto para el obrero y para el empleador.
Todo lo anterior trajo y traerá conflictos permanentes.
Las que estábamos en esa conversación venimos de familias que lucharon, en realidad TRABAJARON y mucho. Nadie les dio subsidios, etc. etc. Hijos de inmigrantes que llegaron al pais debiendo el pasaje, con una pequeña valijita con una muda que debían lavar todos los dias y si no se secaba la usaban igual. Con remiendos prolijos . Con honestidad y orgullo. Que trabajaban de sol a sol , como se decía en esos tiempos. Que para devolver el importe de pasaje casi ni comían o se arreglaban con lo que había. Y que recibieron humillaciones y dichos como “ este gallego de m. ó este tano de m “ de aquellos vecinos argentinos. Eran épocas en que había trabajo, se necesitaban obreros. Fábricas de productos argentinos que no supimos valorar.
Pero un día alguien del gobierno abrió la importación, y algunos de esos obreros se pusieron contentos porque podían viajar a Miami, Brasil, etc. y traer todo lo que tuviera enchufe. Y así nos fue. Y como se empezaron a cerrar las fuentes de trabajo entonces empezaron los subsidios. Estarán tan equivocados los orientales cuando dicen: si un hombre tiene hambre, no le des pescado, enséñale a pescar……
Todo lo anterior agregado a los “rápidos medios de comunicación” para que se consuma sin criterio, a la degradación del sistema educativo , etc. etc. trajo lo que llamo “resentimiento”. A querer tener ya, y si es sin trabajar mejor. Ya sé me dirán que a veces no existe otra posibilidad. Pero tampoco el gobierno la dá. Sólo importa sumar votos. Y luego el olvido.
Y cada vez van quedando más fuera del sistema. Qué palabra tan de moda ¡¡¡¡¡¡ Sistema: conjunto de normas, reglas, etc. para ¿?????????
O sea quien puso las reglas ni siquiera permite cumplirlas, vamos quedando afuera de ese sistema.
Y lo que hoy se dijo no surge así porque sí. No inventamos nada. Repetimos lo que se escuchó y se vivió. Aquél inmigrante que con ahorros, etc. pudo poner una pequeña pyme (ja, ese nombre se lo damos hoy), comprar una máquina y tener un tallercito de barrio, sufría cada vez que el obrero faltaba sin aviso, justo el lunes, rompía la máquina, por decir algo. Ó pensaba “pero si no ves este H de P. mirá es tano ó gallego, etc. , y se pudo comprar el terrenito y la máquina y …. Nos está explotando ó porqué no se vuelven a su tierra ¿????“”””
No se entendía ni se entiende que estaban ayudándolos a que ellos estuvieran mejor. Porque una sirvienta era gallega (mi madre lo fue), un gallego era albañil, un tano era carpintero, sembraban el terrenito o la maceta. Y del otro lado está esa postal que tantas veces vemos….El señor con trajecito negro parado junto a un farol ….. jugando a las cartas…… o tomando algo en un barcito de nuestro Buenos Aires………ó aquél que mira con la ñata contra el vidrio……. El plato de comida que no puede tener ….. la escuela que no pudo ir………. Y en alguna medida vuelve la comparación anterior: ellos sí tienen, yo no tengo.

Estimada:
Estoy de acuerdo con la mayoría de sus dichos pero aún no encuentro justificativo para el acto discriminatorio que se llevó a cabo en la conversación. Considerar que la ascendencia extranjera de padres trabajadores y honestos sea un determinante del futuro odio a las clases bajas sólo me da la pauta de un resentimiento ligado estrechamente a una conciencia colectiva.

martes, 30 de marzo de 2010

Doce puñaladas para una víctima de la dictadura


Silvia Suppo impulsaba también la causa por la desaparición de su compañero, Reinaldo Hammeter. Dos de los imputados viven en Rafaela. Ayer fue asesinada en su negocio en el centro de esa ciudad. Las hipótesis van desde el robo hasta la venganza.

Por Sonia Tessa
Desde Rosario fuente: PAGINA 12
Silvia Suppo fue una testigo importante del juicio contra el ex juez federal Víctor Brusa, y también impulsaba la causa que investiga la desaparición de su compañero, Reinaldo Hammeter, secuestrado el 25 de enero de 1977, en la catedral de Rafaela. Esta causa tiene imputados que viven en la misma ciudad. Ayer, entre las 9 y las 10 de la mañana, fue asesinada de doce puñaladas en su negocio, ubicado en pleno centro de su ciudad, de 95 mil habitantes, donde es inédito un crimen con semejante ensañamiento. Según la versión policial, entraron a robarle, dado que faltaba el dinero de la caja y alguna mercadería de la talabartería. Al cierre de esta edición había dos personas detenidas, de 18 y 19 años, con antecedentes delictivos, y la policía buscaba a otros dos, siempre bajo la hipótesis de robo. En cambio, la abogada Lucila Puyol, de Hijos Santa Fe, consideró una “irresponsabilidad tomar esta determinación a partir de tan pocos elementos. Está claro que este es un asesinato en su calidad de testigo”.
Puyol subrayó que “por su calidad de víctima y de testigo para la causa Brusa, y para la causa de Hammeter, que se encuentra en etapa de instrucción, así como la cercanía con el 24 de marzo y los otros elementos que está aportando la familia, como las intimidaciones permanentes que sufría, está claro que no se puede investigar como un robo”.
La víctima tenía 51 años, dos hijos de 21 y 24, y se encontraba sola en el negocio dedicado a la venta de artesanías en cuero y plata en Sargento Cabral al 200, a pocas cuadras de la Jefatura de Policía de la Unidad Regional V. También vivía allí. El homicidio ocurrió en horario comercial y a plena luz del día. Recién a media mañana el cuerpo aún con vida de Suppo fue advertido por una ocasional clienta. Suppo yacía sobre un charco de sangre, semiinconsciente, y fue trasladada de urgencia al Hospital Jaime Ferré, donde pese a los esfuerzos realizados falleció minutos después del mediodía, cuando era intervenida quirúrgicamente, debido a un paro cardiorrespiratorio, entre otras complicaciones por las heridas recibidas. Según los investigadores, los atacantes actuaron con total impunidad.
Los hijos de Silvia pidieron que la autopsia se realizara en la ciudad de Santa Fe. Junto a abogados querellantes de las causas por delitos de lesa humanidad se entrevistaron con la fiscal Cristina Fortunato, que entiende en la causa, para pedirle que se tome el caso con la gravedad que corresponde. Subrayaron la importancia del testimonio de la víctima en el juicio contra Brusa, su participación en otro proceso por la desaparición de su compañero –del que también sería una testigo muy importante–, que tiene cuatro imputados, de los cuales al menos dos residen en Rafaela. La familia de Silvia todavía no prestó declaración, pero relatará sobre las permanentes intimidaciones, hechas por personas que se paraban desafiantes frente a su negocio.
Por su parte, el secretario de Seguridad, Horacio Ghirardi, afirmó: “Estamos siguiendo personalizadamente la investigación, con los jefes policiales y de las distintas áreas, tanto del Ministerio de Seguridad como de Justicia. Lo seguimos muy de cerca para ver cómo evoluciona el hecho”. Justamente, ayer la policía detuvo a dos personas y realizaba allanamientos en la zona de Rafaela en busca de otros dos que –según una fuente– “tendrían alguna implicancia o algún tipo de complicidad”.
Silvia no formaba parte del Programa de Protección a Testigos del Ministerio de Justicia de la provincia, pero su asesinato revela la indefensión en la que se encuentran los testigos en los juicios por delitos de lesa humanidad. “Cuando dio testimonio, se le ofreció su ingreso al programa, pero ella no requirió nada. Aun así, siempre estuvimos en relación con ella”, indicó el director del Programa, Oscar Blando. El funcionario agregó que ayer fueron a hablar con el jefe de la Unidad Regional, Juan Mondino, y el juez de la causa, Alejandro Mognaschi. “Queremos saber si fue un robo o una situación vinculada con los derechos humanos. Si fue un robo, hay que tranquilizar a los testigos. Si no lo fue, es un hecho gravísimo y hay que redoblar los esfuerzos del Estado”, agregó Blando, quien subrayó que la familia de la víctima recibió asistencia de funcionarios del programa.
Suppo declaró el 5 de octubre pasado en la causa conocida como Brusa, que tuvo también como imputados a Juan Calixto Perizotti, Héctor Colombini, María Eva Aebi, Mario Facino y Eduardo Ramos. El 21 de diciembre pasado, se conoció la sentencia de 19 a 21 años de prisión para los acusados de privación ilegítima de la libertad y tormentos. Además, Silvia impulsaba la causa por su compañero desaparecido el 25 de enero de 1977. Allí hay cuatro imputados, de los cuales al menos dos aún viven en Rafaela.
Tras su asesinato, el espacio Juicio y Castigo de Rosario reclamó “al Estado el inmediato esclarecimiento de este doloroso hecho, ya que sucede en un contexto de declaraciones de algunos nostálgicos golpistas y de actos preocupantes que se vienen sucediendo en distintas provincias. Es necesario que las autoridades arbitren todos los medios necesarios para generar tranquilidad en testigos y querellantes de los distintos juicios para que los mismos sigan adelante con la justa condena a todos los genocidas”.

jueves, 25 de marzo de 2010

Una visita

Me encuentro reemplazando temporalmente en el trabajo a una mujer que ha tenido familia. Esta persona asiste en donde me encuentro, junto con su hermana y su pequeño hijo a quien recientemente ha dado a luz. Lo hace para realizar unas labores que tiene pendiente. Decido cebar unos mates. También se encuentra presente una amiga, María. Voy a transcribir un fragmento de la conversación que me revolucionó el cerebro:

(La conversación transcurre entorno a las cualidades del obrero argentino)
Hermana: Lo que pasa es que ABUNDAN, son mayoría.
María: ¿Qué cosa abundan?
Hermana: Cada vez hay más negros, para mí hay que matarlos a todos.
Yo: Perdoname, pero no coincido con vos.
Madre: (refutándome) yo pienso igual, hay que matarlos a todos.
Yo: No coincido.


Me fue imposible decir otra cosa más que “no coincido” ya que si ingresaba en la tarea de explicarles lo irracional de su pensamiento caería inevitablemente en la depreciación de sus personas creando un clima negativo que impediría mi estadía en ese lugar.
Esto se trató de un comentario fugaz, que demostró en gran medida el pensamiento de ciertos sectores de la clase media. . Se encuentran en una especie de burbuja egoísta que les impide cualquier sentimiento de empatía dados sus cortos conocimientos en la materia social y su alto nivel de prejuicios adquiridos. Esto muestra claramente que personajes como Hitler u otros genocidas se encuentran aún entre nosotros, sin que nos percatemos de ello. El horror por la bajeza y la pobreza se manifiestan sin escrúpulos en ésta jovencita (hermana) que no repara en lo grave de sus dichos cual si fuera la supervivencia del más fuerte y habría que eliminar al débil que éste fuerte ha creado. Peor aún, la madre, que con una criatura en brazos, adhiere a la noción de un genocidio para exterminar de una vez por todas a la “negrada”. Odian lo que son, se odian por pertenecer a un país latinoamericano, se odian por ser sudacas, se odian porque realmente son negras y en la represión de su propia bajeza interior escupen y vomitan aquello que no quieren ser.

Madre: (poniéndose al niño en una mochila que se carga frontalmente) Bueno, juancito, me voy.
Yo: Che, viste los bolivianos que llevan al bebe atrás, ¿cómo harán para que no llore?
Madre: Ahhh!, pero los bolivianos le dan vino al chico (sic).




Ya no me atrevo a hacer un nuevo análisis de esto.

lunes, 22 de marzo de 2010

LA PELUQUERA



Soy de aquellas personas que cuando ven cine intentan encontrar los rasgos característicos de la época, sean culturales, políticos o lo que fuere. He tenido serios enfrentamientos con personas asiduas al cine que me cuestionan ésta intención mía de encontrar en escenas cosas que no existen, pero que sin embargo yo las veo claramente o las intuyo. Por ejemplo, la semana pasada, en la sala Leopoldo Lugones se proyectó la película “La Peluquera” (Ding Ran), de origen chino que data del año 1962. No podía evitar situarme en el espacio-tiempo de una china comunista bajo el mandato de Mao, por más que la película en ningún momento haya hecho alusión a su gobierno. Durante la misma en varios diálogos se hace hincapié en la importancia de la división del trabajo y cómo cualquier labor contribuye al pueblo socialista, todo bajo un marco cómico que la torna muy amena y estimulante. Es la historia de una mujer que tiene una gran pasión por la peluquería pero que cuenta con la negativa de su marido que desea firmemente que ella sea maestra. La película transcurre toda bajo este marco en donde el marido profesa la idea de que todo trabajo es digno para el socialismo pero que, sin embargo, en la intimidad de su casa hostiga a su mujer impidiéndole ser lo que ella desea. En varios diálogos el marido aconseja a un amigo que no se aflija por la profesión de su esposa, ya que ser camarera significaba servir al pueblo haciendo especial énfasis en la necesaria división del trabajo, así quedaba de manifiesto la contradicción ideológica de la que era víctima el marido de la peluquera. Recomiendo verla.
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